París. Los países del G7 expresaron su apoyo a que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) adopte medidas para enfrentar el aumento de los precios del petróleo y el gas provocado por la crisis energética generada por la guerra en Oriente Medio, incluyendo la posible liberación de reservas estratégicas de crudo.
En un comunicado difundido por la presidencia francesa del grupo, los siete países más industrializados señalaron que están dispuestos a coordinar acciones con los miembros de la AIE para estabilizar el mercado energético y garantizar el suministro mundial.
El grupo, integrado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá, indicó que la reunión del consejo de administración de la AIE representa una oportunidad clave para evaluar la seguridad del abastecimiento y las condiciones actuales del mercado energético.
El ministro francés encargado de la reunión, Roland Lescure, explicó que la decisión final corresponde a la AIE, pero afirmó que los países del G7 apoyan la aplicación de medidas proactivas si la situación lo requiere.
Uno de los principales objetivos es enviar una señal clara al mercado internacional ante la incertidumbre generada por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán, una ruta clave para el transporte de petróleo desde el golfo Pérsico hacia Asia.
Las reservas estratégicas de los países miembros de la AIE superan los 1.000 millones de barriles de petróleo y están diseñadas para utilizarse en situaciones excepcionales de interrupción del suministro. Según las normas del organismo, cada país debe mantener reservas equivalentes al menos a 90 días de importaciones.
La tensión en los mercados energéticos se reflejó recientemente en el precio del barril de Brent, que llegó a acercarse a los 120 dólares antes de retroceder a poco más de 100 dólares tras conocerse la posibilidad de liberar reservas.
En este contexto, el presidente francés Emmanuel Macron convocó una reunión de líderes del G7 para analizar el impacto económico del conflicto en Oriente Medio y sus efectos en los mercados internacionales de energía.











