Santo Domingo. – La fiscal del Distrito Nacional adscrita al Departamento de Litigación Final, Yuderky Yasmi Utate, informó que el nuevo Código Penal, que entrará en vigencia en agosto, establece penas de hasta 60 años de prisión en casos de feminicidio agravado cuando concurren otros delitos.
“Pero si usted, además de matar a esta mujer, incurre en otros delitos, la pena puede subir hasta 60 años”, afirmó.
Durante una entrevista en el Programa Su Mundo, Utate detalló que el nuevo marco legal contempla el cúmulo de penas cuando se cometen varios delitos en un mismo hecho, aunque aclaró que el límite máximo será de 60 años de prisión.
Explicó que esto aplica en situaciones donde, además del feminicidio, el agresor haya cometido otros actos delictivos, lo que agrava la sanción. precisó que se considera feminicidio agravado cuando existen elementos previos, como denuncias anteriores o medidas de alejamiento violadas por el agresor.
La magistrada explicó que el feminicidio tendrá sanciones de entre 30 y 40 años de prisión, sin posibilidad de una pena menor en estos casos.
El ciclo de la violencia
Utate explicó que el feminicidio no ocurre de manera repentina, sino que forma parte de un proceso progresivo conocido como el ciclo de la violencia.
Indicó que este inicia con agresiones psicológicas y conductas de control, como insultos, humillaciones o empujones, que con el tiempo escalan a violencia física y, en los casos más extremos, terminan en feminicidio.
Asimismo, señaló que muchas víctimas no denuncian o minimizan la situación, lo que dificulta la intervención temprana.
Estadísticas y preocupación actual
La magistrada destacó que, aunque en 2025 los feminicidios registraron una disminución, con cifras cercanas a los 50 casos, en los primeros meses del año en curso ya se contabilizan al menos 18, lo que genera preocupación.
Asimismo, aseguró que en el Distrito Nacional se ha registrado una disminución en las denuncias de violencia de género, así como en los casos de feminicidio.
Utate recordó que en 2020, cuando estaba designada en el Departamento de Violencia de Género y Delitos Sexuales, el equipo estaba compuesto por siete fiscales.
“Recibí entre 236 denuncias de violencia de género y unas 270 de delitos sexuales, aproximadamente”, detalló.
De igual modo, señaló que en ese período se produjo un fenómeno particular: mientras disminuían las denuncias por violencia de género, aumentaban los casos de delitos sexuales, muchos de ellos vinculados a menores de edad.
Seguimiento a víctimas
Por su parte, la fiscal Carlenny Camilo explicó que las víctimas de violencia de género reciben atención integral al momento de presentar una denuncia.
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Detalló que son evaluadas por psicólogos forenses, médicos legistas y trabajadores sociales, con el fin de determinar el nivel de agresión y definir las acciones legales correspondientes.
Camilo destacó que en el Distrito Nacional se han implementado mecanismos para facilitar el acceso a la justicia, mediante la creación de subunidades de violencia de género en fiscalías comunitarias.
Explicó que esto permite que víctimas de sectores alejados no tengan que trasladarse a sedes centrales para interponer denuncias.“Muchas fiscalías comunitarias cuentan con subunidades de violencia de género, para evitar que las víctimas tengan que desplazarse largas distancias”, indicó.
Trabajo con agresores
Camilo resaltó la importancia del Centro Conductual para Hombres, donde los agresores reciben terapias orientadas a desmontar patrones de violencia y promover una masculinidad positiva.
Explicó que muchos agresores no reconocen ciertas conductas como violencia, lo que evidencia la necesidad de educación y reeducación.
Protección y empoderamiento
Utate indicó que una de las primeras medidas es lograr que la víctima reconozca su condición, ya que muchas no se identifican como tales.
Además, el Estado ofrece acompañamiento psicológico, seguimiento policial y, en algunos casos, apoyo económico y capacitación a través de instituciones como el INFOTEP, para fomentar la independencia de las víctimas.
Perfil de los agresores
Según la fiscal, la mayoría de los casos de violencia de género se concentra en hombres entre los 25 y 35 años, aunque aclaró que la violencia no tiene una edad específica.
Desafíos en los procesos judiciales
La magistrada advirtió que uno de los principales obstáculos en los procesos judiciales es que muchas víctimas cambian su versión durante el juicio o no denuncian la magnitud real de la violencia sufrida.
“Muchas víctimas no denuncian o desisten cuando llegan a la fiscalía”, señaló.
Esto, explicó, limita la acción del Ministerio Público, ya que las investigaciones parten de los hechos denunciados.
Subrayó que este comportamiento sigue siendo un obstáculo importante en la lucha contra la violencia de género, ya que limita la acción de las autoridades.
Finalmente, las fiscales coincidieron en que el combate a la violencia de género no solo debe centrarse en la sanción, sino también en la prevención, mediante educación, seguimiento y atención integral a víctimas y agresores.







