Para el fundador de Facebook, los móviles han alcanzado su límite evolutivo y presentan varias limitaciones, principalmente su tamaño reducido, la distracción permanente que generan y el efecto de aislamiento en las interacciones presenciales.
Por qué las gafas inteligentes son el reemplazo propuesto por Zuckerberg
El dispositivo llamado a reemplazar a los celulares, según Zuckerberg en 2025, son las gafas inteligentes de realidad aumentada. Específicamente, destacó el modelo Meta Ray-Ban Display como el ejemplo más avanzado de esta nueva generación de dispositivos.
Estas gafas marcan un salto evolutivo al integrar una pantalla monocular de alta resolución, invisible para terceros pero visible para el usuario, que permite acceder a interfaces de realidad aumentada.

Entre sus funciones principales se encuentran la recepción de notificaciones, la traducción en tiempo real, la posibilidad de visualizar subtítulos y la navegación por internet, todo sin necesidad de sacar el móvil del bolsillo.
El control de las gafas puede realizarse mediante voz, gestos o a través de un accesorio denominado Neural Band, que interpreta impulsos musculares y permite maniobras intuitivas de la interfaz.
Zuckerberg enfatizó, que estas gafas son “el formato ideal para la super inteligencia personal”: un dispositivo capaz de ver, escuchar y hablar al usuario durante todo el día, generando información relevante en tiempo real. “Dentro de 10 años muchas personas ya no llevarán sus teléfonos consigo, usarán sus gafas para todo”, dijo.
La funcionalidad y ventajas de las gafas inteligentes
En la actualidad, las gafas inteligentes permiten realizar llamadas de audio y vídeo, escuchar música, capturar imágenes y vídeos, e interactuar con asistentes de inteligencia artificial como Meta AI. Todo esto se realiza sin necesidad de sostener ningún dispositivo en la mano, lo que representa una integración mucho más natural con el entorno cotidiano.
Uno de los puntos más destacados por Zuckerberg es la capacidad de las gafas para proyectar pantallas virtuales en cualquier lugar, lo que abre la posibilidad de trabajar con múltiples monitores holográficos desde cualquier ubicación. Además, la combinación de comandos de voz y control gestual elimina la dependencia de pantallas físicas y botones, permitiendo una experiencia de usuario menos invasiva y más fluida.
El CEO de Meta también resaltó que estas gafas facilitarán la interacción directa con objetos tridimensionales superpuestos al entorno físico, como juegos y aplicaciones de realidad aumentada, lo que transforma la manera en que se accede al entretenimiento y a la información.
Limitaciones actuales y desafíos para el reemplazo total
A pesar del entusiasmo, tanto Zuckerberg como otros expertos reconocen que las gafas inteligentes aún enfrentan desafíos significativos antes de convertirse en un reemplazo total de los smartphones.
Una de las limitaciones actuales es la potencia de procesamiento: los teléfonos móviles actuales cuentan con CPU mucho más potentes que permiten ejecutar aplicaciones exigentes, desde videojuegos hasta herramientas de edición de vídeo o inteligencia artificial avanzada.

En cambio, las gafas inteligentes están diseñadas para tareas más específicas y cuentan con una potencia de cálculo menor. Por ahora, funcionan como una extensión complementaria al teléfono móvil, más que como un sustituto absoluto. Además, todavía requieren conectividad a un dispositivo base para ciertas funciones, como realizar llamadas telefónicas directas.
Otros factores determinantes en esta transición tecnológica incluyen el precio —las Meta Ray-Ban Display se lanzarán en Estados Unidos a $799, con expansión prevista a otros mercados en 2026—, la autonomía de la batería, la aceptación por parte del público y las implicancias en la privacidad. La facilidad de uso para personas mayores y la curva de aprendizaje asociada a nuevas tecnologías también serán elementos clave.






