El médico Jordan Metzl, especialista en medicina deportiva en New York City, afirma que mantenerse activo es una de las estrategias más eficaces para tratar y prevenir el dolor.
Incluso personas con osteoarthritis avanzada pueden mantener una buena calidad de vida si incorporan ejercicios de fuerza y movilidad de forma regular.
Entre las recomendaciones se incluyen ejercicios suaves para la espalda y el dolor lumbar, como rutinas de yoga de unos 10 minutos que ayudan a relajar y fortalecer los músculos que sostienen la columna.
Estas prácticas también favorecen la flexibilidad y pueden reducir la recurrencia de molestias en la zona baja de la espalda.
Los especialistas también sugieren movimientos específicos para el cuello y los hombros, especialmente en personas que pasan muchas horas frente a pantallas, una condición conocida como “cuello tecnológico”.
Dedicar entre 10 y 15 minutos semanales a ejercicios de movilidad y fortalecimiento de la espalda superior ayuda a mejorar la postura y disminuir la tensión acumulada.
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Otra área clave es el fortalecimiento de las rodillas y las caderas. Rutinas de aproximadamente 20 minutos que incluyan ejercicios como sentadillas, zancadas y movimientos de activación de glúteos contribuyen a estabilizar las articulaciones y prevenir lesiones frecuentes relacionadas con la actividad física o el sedentarismo.
Por último, los especialistas recomiendan trabajar la movilidad de la columna vertebral mediante ejercicios de torsión controlada, especialmente en deportes que implican rotaciones, como tenis o golf.
Estas rutinas, realizadas varias veces por semana, fortalecen los músculos estabilizadores y ayudan a reducir el riesgo de lesiones, mejorando la calidad de vida a largo plazo.