Quito. – El Gobierno de Ecuador informó que una ofensiva militar contra la minería ilegal permitió destruir 129 campamentos instalados dentro del Parque Nacional Podocarpus, una de las áreas naturales protegidas más grandes del país y ubicada cerca de la frontera con Perú.
Durante nueve días de operaciones, las Fuerzas Armadas también destruyeron 94 bocaminas y 56 chancadoras (moledoras) utilizadas por los mineros ilegales para la extracción de oro en esta reserva natural.
La intervención se produce en medio de la estrategia del gobierno del presidente Daniel Noboa para intensificar la lucha contra el crimen organizado, dentro de la denominada “guerra” que mantiene contra estas estructuras desde hace más de dos años. Las autoridades han señalado que estos grupos están vinculados principalmente al narcotráfico, la minería ilegal y las extorsiones bajo amenazas de muerte.
Las acciones militares se concentraron en los sectores San Luis, Dos Camas y La Aida, dentro del parque nacional, donde organizaciones ilegales habían instalado campamentos, bocaminas y maquinaria para sostener sus operaciones.
Golpe económico a las organizaciones
Durante los operativos también se incautaron explosivos, municiones, radios de comunicación, antenas de internet satelital, generadores eléctricos y diversas herramientas utilizadas para la explotación ilegal.
De acuerdo con el Gobierno, las intervenciones permitieron recuperar cerca de 130 hectáreas que habían sido ocupadas por la minería ilegal dentro del parque, generando una afectación económica estimada en unos tres millones de dólares para los grupos armados que operaban en la zona.
El Parque Nacional Podocarpus se ubica entre las provincias de Loja y Zamora Chinchipe, con una extensión superior a 146.000 hectáreas y altitudes que van desde los 900 hasta los 3.600 metros.
La reserva alberga entre 3.000 y 4.000 especies de plantas, así como 63 especies de orquídeas, de las cuales 25 están bajo alguna categoría de amenaza, según datos del Ministerio de Ambiente.
Sin embargo, en los últimos años el área protegida ha sido afectada por la minería ilegal en busca de oro, actividad altamente contaminante que provoca deforestación y contaminación de ríos con metales pesados como el mercurio.







