Santo Domingo.- Familiares de Ismael Ureña Pérez, el adolescente de 14 años que perdió la vida después de haber sido suministrado con esteroides destinados para caballos en una academia de béisbol en San Luis, Santo Domingo Este, expresaron su indignación al señalar que el principal acusado de darle el medicamento aún no ha sido detenido para ser investigado. Según ellos, la persona responsable sigue trabajando en la misma academia, como si nada hubiera sucedido, lo que aumenta su dolor y frustración.
Este trágico suceso ocurrió cuando Ismael, un prometedor prospecto del béisbol, fue presuntamente inyectado con una sustancia peligrosa que le causó graves daños a su salud, llevándolo a su fallecimiento.
Los familiares del joven lamentaron profundamente su partida, y en el día de su cumpleaños número 15, compraron un pastel en su honor para rendirle tributo y recordar con tristeza el vacío dejado por su muerte.
“Yo lo que pido es justicia porque todavía no se ha hecho nada”, expresó entre lágrimas la madre del menor, Iris Pérez. “Hoy mi niño cumple años y nos han dejado el corazón roto”, dijo la madre.
Su hermano, con impotencia, reiteró la frustración de la familia. “Un día como hoy nació mi hermano, y hoy está muerto. Nadie nos da respuesta de nada. Parece que lo que querían era dinero. El que lo mató está muy bien en su casa con su academia abierta, y nosotros aquí llorando, sin justicia“.
En un emotivo reclamo, los familiares exigieron a las autoridades que continúen con la investigación y tomen las acciones necesarias para que se haga justicia. Señalaron que el acusado, quien sigue operando en la academia, debe ser investigado exhaustivamente, pues consideran que la impunidad en este caso no puede prevalecer. También pidieron que se tomen medidas para evitar que otros jóvenes corran el mismo riesgo de ser víctimas de este tipo de prácticas.






