Santo Domingo.– El presidente Luis Abinader se estrenó esta semana como profesor al impartir la asignatura Moral, Cívica y Ética Ciudadana en una escuela pública del Distrito Nacional, una iniciativa que, aunque fue bien recibida por amplios sectores, también ha generado opiniones encontradas en el ámbito político y social.
Durante la actividad, el mandatario destacó la importancia de reforzar la enseñanza de valores, civismo y ética como ejes fundamentales para la formación de ciudadanos responsables.
La asignatura, incorporada al currículo escolar mediante la Ordenanza 02-2025 e impartida una vez por semana, busca fortalecer el conocimiento de los deberes, derechos y el compromiso social de los estudiantes desde el inicio del año escolar 2025-2026.
Sin embargo, voces críticas, entre ellas la del dirigente político Héctor Olivo, consideran que la incursión del jefe de Estado en las aulas forma parte de una estrategia de marketing político, orientada a mejorar la percepción pública de su gestión en un contexto marcado por cuestionamientos y escándalos que han impactado al Gobierno.
A pesar de estas críticas, ningún sector se ha manifestado abiertamente en contra de la enseñanza de la materia ni de la participación directa del presidente en la docencia, lo que ha contribuido a mantener el debate centrado más en el simbolismo político de la acción que en el contenido educativo de la iniciativa.
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Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue el intercambio entre Abinader y los estudiantes, quienes aprovecharon la presencia del mandatario para expresar inquietudes y propuestas relacionadas con empleo juvenil, salud mental, violencia de género, seguridad ciudadana, educación vial, medioambiente y el uso responsable de nuevas tendencias como los vapes.
El hecho de que el presidente asumiera el rol de docente ha abierto un debate sobre los límites entre la gestión gubernamental, la comunicación política y la educación, dejando claro que, más allá del gesto, las expectativas de los jóvenes reflejan demandas sociales que continúan reclamando respuestas concretas del Estado.







