El precio del petróleo registró un fuerte repunte y el barril superó los 110 dólares, impulsado por la escalada del conflicto en Medio Oriente tras nuevos ataques iraníes contra instalaciones energéticas en la región.
El crudo Brent se situó en torno a los 112 dólares por barril, luego de que Irán ejecutara bombardeos como represalia por una ofensiva previa contra el yacimiento de gas South Pars. Esta situación ha intensificado las tensiones con Estados Unidos e Israel, elevando el riesgo de interrupciones en el suministro global.
La volatilidad en los mercados energéticos ha aumentado considerablemente, generando preocupación sobre la estabilidad de los precios y el flujo de petróleo a nivel mundial.
En Argentina, el impacto ya se refleja en el costo de los combustibles, con un incremento acumulado cercano al 9 % en lo que va de marzo, según datos de la consultora EcoGo. Este aumento presiona directamente el bolsillo de los consumidores y podría incidir en la inflación del mes.
Al cierre del miércoles, el Brent subió un 3.8 % y continuó su tendencia alcista el jueves, alcanzando picos de hasta 112.86 dólares por barril. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI) también registró alzas, aunque más moderadas, situándose en 97.28 dólares por barril.
La diferencia entre ambos referentes petroleros ha alcanzado niveles no vistos en más de una década, impulsada por factores como la liberación de reservas estratégicas en Estados Unidos y el aumento de los costos de transporte.
Los ataques iraníes impactaron instalaciones en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, incluyendo el complejo de Ras Laffan, uno de los principales centros de procesamiento de gas natural licuado del mundo, donde se reportaron daños significativos.
El yacimiento South Pars, considerado el mayor campo de gas natural del planeta y compartido entre Irán y Qatar, se ha convertido en un punto clave dentro del conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atribuyó a Israel el ataque inicial contra South Pars y advirtió que su país responderá si Irán extiende sus acciones hacia territorio catarí. Además, evalúa el posible despliegue de tropas para garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo.
Analistas internacionales advierten que la tendencia alcista en los precios podría mantenerse mientras continúen los ataques y no haya señales claras de desescalada en la región.
La Reserva Federal, por su parte, decidió mantener sin cambios las tasas de interés, aunque alertó sobre un posible aumento de la inflación debido al impacto del conflicto en los precios de la energía.
Este escenario plantea un panorama de incertidumbre económica global, con posibles aumentos sostenidos en los costos energéticos si persiste la inestabilidad en Medio Oriente.







